Llevo días encerrada en el cuarto.
Esperando que no vengas, esperando que no me encuentres.
Pero ¿qué más podía hacer?
¿Cómo se despide al amor que nunca fue?
Al amor intermitente, que nunca estuvo vivo en realidad.
El amor que tocó el timbre y huyó.
Ya dejé de contar los días que paso buscando.
Donde quiera que estoy a veces te encuentro,
por una fracción de segundo me creo que estás ahí.
Pero parpadeo y desapareces.
Aquí en lo que llamo mi cárcel,
en la oscuridad donde me encerraste y me observas,
veo tu sonrisa y escucho mi nombre entre ronroneos.
Pero no estás, nunca estuviste, nunca estarás.
Me condenaste a sobrevivir con jirones.
A caminar en calles repletas de máscaras.
Y si por suerte te encuentro en un callejón,
por fuera sonrío, pero por dentro me quemas.
lunes, 27 de julio de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
not your son.
Supongo que la ausencia no siempre es olvido. No sé. Extraño mucho a mis abuelos. Hoy se apareció ante mí el fantasma del recuerdo. Creo qu...
-
Me llamas por teléfono, entre sollozos pronuncias mi nombre y quiero ir a verte. No sé qué está pasando, me empiezas a contar la razón de...
-
A veces me pregunto si piensas en mí. Por mi parte, puedo decirte que evito hacerlo, de verdad. Sin embargo, la mayoría del tiempo mis e...
-
Estaba revisando mi closet el otro día y me encontré la chamarra. Aquella que fuera motivo de una decepción más en mi vida. Esa que ya e...
No hay comentarios:
Publicar un comentario