Nos hemos acostumbrado ya a este ritmo,
a este ritmo desfasado en el que tus pasos no van con los míos.
A estas sonrisas que sonríen solas, sin compañía.
A estas casas que no tienen tu presencia,
ni la mía para hacerse compañía.
Supongo que la ausencia no siempre es olvido. No sé. Extraño mucho a mis abuelos. Hoy se apareció ante mí el fantasma del recuerdo. Creo qu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario